viernes, 23 de junio de 2017

GLOW

-Estreno: 23 de junio de 2017, Netflix.
-Dramedia, 32 minutos, 1 temporada, 10 episodios.

-Entre 1986 y 1990 hubo un show de lucha libre femenina llamado GLOW (Gorgeous Ladies of Wrestling) que duró más de cien episodios rodados en Las Vegas, y que puede considerarse como uno de los máximos exponentes de los espectaculares excesos de los 80. Si ya esa década de por sí resultaba tanto en la moda como en el cine y la música pop-rock bastante inflada, hortera y colorista, imagínense al punto en que llegaba tratándose de un programa de lucha libre de mujeres (y no me refiero a la versión deportiva y olímpica, sino a esa falsa y simulada, con rings y cuerdas y estrafalarios atuendos). Cómo sería la cosa que incluso la madre de Sylvester Stallone participó en el asunto haciendo de "dueña" del show ante las cámaras y "entrenadora" de un par de las luchadoras, nótense las comillas. Bueno, pues tres décadas más tarde, Netflix recupera aquello para hacer una estupenda y muy entretenida serie con un material que en principio no debería dar para tanto. La serie retiene el nombre original de la franquicia, pero todo lo demás es ficticio, empezando por el año en el que ocurre la acción, 1985, uno antes que en la realidad. Sam Sylvia, un casi olvidado director de películas de casquería barata y serie B como 'Gina the Machina' o 'Blood Disco' (partes I y II), se pone al frente del proyecto, reclutando vía anuncios en la prensa y entre agentes de casting a 14 mujeres jóvenes que busquen algo "diferente". La mayoría de las que se presentan son actrices desconocidas, exdeportistas, especialistas de cine y en general todo tipo de chicas procedentes de los márgenes exteriores del mundillo del "show business" californiano en busca de una última oportunidad para destacar en algo. Lo que sigue es la historia de cómo en los dos meses siguientes las elegidas entrenan, se conocen, se odian, se ayudan y van pasando por los diversos traumas del presente y del pasado, incluyendo el haber acabado participando en algo que puede convertirlas en el hazmerreír de todo el país y en la tumba definitiva de sus sueños de gloria.

Creada por dos mujeres, Liz Flahive y Carly Mensch, cuenta en la producción ejecutiva con el nombre de Jenji Kohan, responsable de otras dos series muy estimables, como son 'Weeds' y 'Orange is the new black', con la cual 'GLOW' tiene en común la centralidad de los papeles femeninos y un reparto muy amplio con el que jugar. No todas las participantes en el show reciben el mismo tiempo en pantalla, pero uno acaba conociéndolas a todas no solo por quiénes son, sino por su personaje sobre el ring. Porque la idea que al final hace cristalizar a todo el proyecto en las mentes de las candidatas es el darse cuenta de que esto no es una competición deportiva, ni siquiera un espectáculo más o menos circense, sino una "soap opera", un culebrón con una trama propia, con buenos y malos, y donde la victoria o la derrota no es un mero "ha ganado la de rojo" o "ha ganado la de azul", sino que juega con las emociones del público a base incluso de usar los combates como comentario político y social. ¿Quién preferirá el público que gane, la rubia americana Liberty Belle, con su maillot de barras y estrellas, o la morena soviética Zoya the Destroya, que sube al ring insultando a la democracia y burlándose de su estilo de vida? Volviendo a Stallone, es lo que ocurrió en 'Rocky III', por ejemplo. Con una presentación así, el público no va a quedarse sentado cortésmente contemplando cuál de las dos lo merece o lo hace mejor, sino que va a tomar partido muy claramente y a dejarse la garganta demostrándolo. Ese es el ambiente que se busca, y el gran reto para todas, más allá de aprender a caerse sin romperse nada, es encontrar "ese" personaje perfecto que provoque las iras o los aplausos del público de manera más extrema. Así, entre las otras doce chicas están la anarcopunki, la negra del guetto, la inglesa con gafas de bibliotecaria, la samurái japonesa interpretada por una camboyana (son los 80, no preguntes), la terrorista libanesa intepretada por una hindú (son los 80, no preguntes), la vikinga que fue atleta olímpica de verdad, la medio hispana cuyo padre y hermanos en la vida real son también luchadores en la más famosa y adinerada versión masculina, la que lleva tantos años disfrazándose de loba gótica que no le hizo falta ni buscarse un personaje, y aún me dejo varias más. El tragicómico Marc Maron como Sam Sylvia y Alison Brie, ex de 'Mad men' y 'Community' son los actores más sobresalientes, aunque las 14 luchadoras están todas muy bien cuando les toca recibir la luz del foco encima. Así, en medio de toda la fiesta de disfraces y de la mera diversión palomitera sin enchufar el cerebro que se busca, la serie no deja de hacer un comentario en segunda línea sobre la identidad, la fantasía, la realidad, la ficción, la imagen que tenemos de nosotros mismos y la que desearíamos tener. De hecho, la primera escena, donde una aspirante a actriz lee las frases del papel masculino en un casting, en lugar de las del femenino al que aspira, porque son mucho más interesantes, son un metacomentario muy claro que nos introduce en materia desde el mismo principio. En definitiva, son cinco horas divertidas sin ser comedia continua, muy bien hechas y muy bien llevadas, que mejoran a cada episodio. Tiene una gran habilidad para encontrar momentos de tierna dulzura sin resultar empalagosa, y un mensaje de empoderamiento feminista efectivo sin necesidad de subrayarlo con rotuladores eléctricos.

jueves, 22 de junio de 2017

The mist

spike.com/shows/the-mist
-Estreno: 22 de junio de 2017, Spike
-Drama, 47 minutos, 1 temporada, 10 episodios.

-Nueva versión de uno de los escritores más adaptados a la pantalla, Stephen King. Esta novela corta, de unas 130 páginas, ya fue llevada al cine por Frank Darabont (el mismo que también dirigió 'Cadena perpetua') en 2007 en una película cuyo final, la verdad, a pesar de ser diferente del del relato original, está muy bien. 'The mist' es una historia de terror de las de toda la vida, contundente y sin concesiones, en la que un típico pueblo ficticio del noreste de Estados Unidos se ve envuelto en una espesa niebla llena de sanguinarias criaturas que se van cepillando a los pobres humanos e incluso a sus mascotas: tentáculos, arañas, ciempiés gigantes, y hasta una especie de pterosaurio, entre otros. La trama original tiene lugar dentro de un supermercado donde estaban ya o han ido a refugiarse varios habitantes, y entre los bichos que atacan y el pánico de los propios humanos, la cosa se pone muy tensa muy rápido. Aquí el supermercado es un centro comercial entero, y también hay algo de acción por el resto del pueblo. Y como siempre, todo va a haber sido culpa de un experimento militar, parece. Para estirar el contenido, hay varias tensiones preexistentes entre algunos de los vecinos, como un caso reciente de posible violación del capitán del equipo de fútbol americano escolar a la hija de una de las profesoras del instituto, y una joven de pinta un tanto chunga que anda huyendo de un par de criminales en busca de un dinero al parecer robado. Como historia de terror corta y al grano funciona bastante bien, pero probablemente estirada tanto, y en una cadena sin excesivos medios ni actores de gran renombre, la serie deje una huella muy limitada, al estilo de lo que ya pasó hace poco con 'Under the dome' ('La cúpula').

miércoles, 14 de junio de 2017

Blood drive

syfy.com/blooddrive
-Estreno: 14 de junio de 2017, SyFy.
-Drama, 44 minutos, 1 temporada, 13 episodios.

-"Ambientada en el distópico futuro distante del año 1999, la serie tiene como personajes a un policía obligado a hacer pareja con Grace D'Argento (Christina Ochoa), una peligrosa "femme fatale" con agenda propia, mientras toman parte en una carrera mortal donde los coches funcionan con sangre humana". Cuando te presentan una serie así, no se puede decir que te la estén intentando colar, la verdad. 'Blood drive' pertenece al género llamado "grindhouse", una palabra con un historial demasiado largo como para detallar aquí, pero que básicamente acabó significando "violenta, sangrienta, sexualizada, de bajo presupuesto y primo carnal del gore", a menudo con el condimento añadido de coches, camiones o máquinas infernales, y de las que te podías ver tres o cuatro seguidas en un cine de barrio de sesión continua. Quentin Tarantino y Robert Rodríguez resucitaron el término en 2007 con sus películas 'Death proof' y 'Planet terror', estrenadas a la vez con el título conjunto de 'Grindhouse', y diez años más tarde SyFy, que no se corta ante nada, le da bolilla en esta serie. Como ya hemos dicho otras veces al comentar estrenos de SyFy, suelen tener ideas bastante buenas sobre el papel, algunas por su clasicismo de ciencia ficción de toda la vida y otras por su orgullosa búsqueda de divertirse un rato y nada más, pero siempre el problema es la falta de presupuesto. Todo parece hecho con la ropa que los extras se trajeron de casa y rodado en la misma nave industrial o zona semiárida. En este caso se supone que estamos en una Los Ángeles distópica y apocalíptica, pero luego todo ocurre en un estrecho callejón y una fábrica abandonada rodados en Sudáfrica para ocultar la falta de medios. Pero bueno, las estrecheces económicas al menos obligan a extremar el ingenio, y al enseñar las credenciales tan claramente desde el principio se acaban ganando el respeto del público o una cortés negativa rápida. En cuanto a la serie en sí, pues eso, trata de una carrera de autos locos en la que participan varias parejas de concursantes desesperados por lograr unos diez millones de dólares que alivien un poco la vida en un mundo muy estropeado donde la gasolina vale dos mil dólares el litro, así que se han inventado coches que funcionan con sangre humana, lo cual da lugar a escenas varias de raptos, hachazos, salpicones y litros de líquido esparcido por ahí. Nuestros protas son el poli que parece Ken el de la Barbie y la cañera Grace, con su rollito chungo de cuerpazo veinteañero, ombligo al aire y chupachups, pero quien al final acaba brillando más es el maestro de ceremonias Julian Slink (Colin Cunningham), con su mezcla de cabaret, heavy metal y steampunk, y su poder para decidir si el último clasificado de cada día merece ser repescado o convertido en combustible, dependiendo del espectáculo que haya dado al respetable. Ya podían hacer así en el Tour de Francia. A medida que van pasando las etapas, los competidores se irán encontrando de todo: caníbales, mutantes, asilos para lunáticos, animadoras de baloncesto... Un locurón, vaya. Dependiendo de la familiaridad de cada uno con este tipo de cine, se podrán encontrar ideas sacadas de 'Mad Max', Roger Corman, Dario Argento, Rob Zombie y varios otros, pero cada uno sabrá en meros minutos si esto es lo suyo o no. Lo único que tener en cuenta es que un género cuyos productos a menudo duran menos de hora y media, y con buen motivo, puede hacerse un tanto cansino a lo largo de 13 episodios de 44 minutos.

domingo, 11 de junio de 2017

Claws

tntdrama.com/shows/claws
-Estreno: 11 de junio de 2017, TNT.
-Drama, 54 minutos.

-Inicialmente concebida como comedia negra de media hora para la HBO, 'Claws' ha acabado finalmente como carne de entretenimeinto veraniego en la TNT. Es una serie centrada en un salón de manicuras cuya dueña, aparte de mantener el negocio legal, también blanquea dinero para los trapicheos con drogas, calmantes y pastillas diversas que se trae una clínica cercana. Contado así no parece gran cosa, pero es de esas series que hay que ver en persona, porque en lo visual es donde está su atractivo, como pasaba por ejemplo con 'Breaking bad', de la que 'Claws' ('Garras') hereda a Dean Norris, el que interpretaba al cuñado de Walter White. Ambientada en una Florida hortera, de barrio y más hortera todavía, los modelitos de canis que lucen tanto las tías como los tíos son una de las principales claves visuales del asunto. Norris es el jefe mafioso local (aunque sospechamos que tiene unos rusos por encima o de rivales), y sus dos hijos, paquetones de local de strip-tease, están liados con dos de las "uñeras" de la tienda, uno con la jefa, Desna (Niecy Nash), una real hembra melenuda y pechugona a lo Jackie Brown, y otro con la "basura blanca" Jennifer (Jenn Lyon), que ya tiene dos hijos de otros dos padres de razas diferentes. Completan el quinteto Polly (Carry Preston), blanca, tímida, pelirroja, escurrida de carnes y recién salida del trullo a los 45 tacos; Ann (Judy Reyes), una latina lesbiana, taciturna y mamporrera; y Virginia (Karrueche Tran, exnovia de Chris Brown), carne fresca mezcla de negra y vietnamita que parece sacada de un videojuego japonés o de una de las de 'Fast and furious'. Las cinco viven pendientes de la promesa del mafioso de premiarles su labor de "lavandería" con veinte mil dólares con los que abrir un local de verdad en un sitio guay, pero cuando la promesa no se cumple, empiezan a pasar cosas que no estaban previstas. Tiene un gran comienzo y una promesa de bola de nieve imparable como la que echó a rodar 'Breaking bad'. A ver ahora cómo la solventan, porque el estreno veraniego y la cadena TNT no son grandes garantías al respecto.

lunes, 5 de junio de 2017

Daytime divas

vh1.com/shows/daytime-divas
-Estreno: 5 de junio de 2017, VH1.
-Drama, 41 minutos.

-Hay un tipo de programa, o segmento de programa, que ha subido como la espuma en los últimos tiempos en la televisión de Estados Unidos, y es el del "chat show" femenino en horario de mañana. Al igual que pasa con las "girl bands" del pop al estilo Spice Girls, este formato se ve repetido con muy pequeñas variaciones en ejemplos reales como 'The talk' o 'The view', una de cuyas presentadoras, Star Jones, escribió la novela 'Satan's sisters', en que se basa esta serie: una mesa, cinco mujeres, a veces una invitada extra, y cada una de ellas con una personalidad básica rápidamente resumible. En el caso que nos ocupa estas son: la veterana patrona absoluta y propietaria de la silla izquierda (Vanessa Williams, que en 1983 fue la primera Miss América negra, hoy ya cincuentona y con experiencia en 'Betty la fea' o 'Mujeres desesperadas'); la rubia conservadora, cristiana y republicana; la cómica urbana (lo cual quiere decir negra), bocazas y estridente; la exestrella infantil, ahora veinteañera y bisexual; y la que es de verdad periodista y sabe distinguir a un shia de un sunni, por ejemplo, y además da bien en cámara tras un par de horas de peluquería. La serie es un culebrón de tomo y lomo, en el sentido de que es todo guerra de gatas, con jugarretas, zancadillas y chantajes continuos por poder conseguir unos minutos más en pantalla o un segmento especial que realce la especialidad de cada una. Aparte, tras las cámaras, la cosa aumenta con el hijo de la presentadora estrella, el marido abusón de la rubia, el hijo de ambos que quiere ser niña, el mindundi guapete y trepa del cátering, y varios otros embrollos tras las bambalinas. A pesar de que alguna vez se roza, casi sin quererlo, algún tema importante, como la importancia de la imagen y el culto al cuerpo perfecto, el acento está firmemente puesto sobre el escándalo, y es un "guilty pleasure" de libro, donde se viene a disfrutar las zorrerías a cuál más gorda y a odiarlas a todas tanto como ellas mismas a las demás.

domingo, 4 de junio de 2017

I'm dying up here

sho.com/im-dying-up-here
-Estreno: 4 de junio de 2017, Showtime.
-Drama, 55 minutos.

-Pues sí, esto es un drama sobre cómicos. Ambientada en 1973, la serie sigue a un grupo de monologuistas que actúan en Goldie's, un local californiano, a la espera de que algún cazatalentos del programa de Johnny Carson (cuyos estudios acababan de mudarse a Los Ángeles desde Nueva York) vea tu número, te invite al show, y finalmente, premio de los premios, el propio Carson te invite al sofá si le ha gustado, a charlar un rato contigo en directo delante de millones de telespectadores. Así empezaron futuras estrellas reales como Robin Williams, David Letterman o Jay Leno, por ejemplo. En principio la serie está basada en el libro de William Knoedelseder, productor y ejecutivo de televisión en la época, que no es una novela, sino una obra de no ficción, pero en la serie todos los nombres reales están sustituidos por personajes ficticios, algunos inspirados en y otros amalgamados de actores auténticos. Incluso el propio Goldie's es en realidad The Comedy Store, y su propietaria y estricta gobernanta, Goldie, está basada en Mitzi Shore. Encarnada por la oscarizada Melissa Leo, Goldie actúa como parte madre y parte madrastra del elenco de aspirantes que tiene en el local a coste cero, porque "esto es como un colegio, y dónde se ha visto que los colegios paguen a sus alumnos". Entre ellos está el pelirrojo, el negro, el latino, el judío y la rubia, y todos ellos hacen comedia étnica y "de género" sin ningún sonrojo ni ironía ni quejas sobre apropiación cultural. El irlandés hace chistes sobre borrachos, el italiano sobre pasta tras las broncas, el negro sobre romper y robar, el mexicano sobre vender naranjas, y la rubia sobre el ser rubia, guapa, texana y soltera. Y como empezamos diciendo, para ser una serie sobre cómicos, es bastante poco cómica. Los momentos en que se ven trozos de las actuaciones no son una maravilla (se supone que son cachorros que empiezan en esto y aún no tienen su "tight 15", o sus quince minutos sólidos con los que deslumbrar), y cuanto más sabemos de ellos menos gracia hacen, entre sus traumas infantiles, sus sueños destrozados, sus ansias de protagonismo, la incomprensión de sus familias y las jugarretas mutuas de machotes que se hacen unos a otros, y el que no sepa aguantar chistes, que se vaya del pueblo. Todo esto por lograr cinco minutos más de escenario o por un mejor lugar en el orden de actuación. A cambio, como personajes dramáticos ganan en profundidad y ahondan en la idea, ya muchas veces explorada, de que ser cómico no es lo mismo que ser humorista, que ser monologuista no es igual que contar chistes, y que un "stand-up" memorable ha de ser algo que haga reír, llorar, sacar verdades ocultas y abrirle las carnes a quien lo hace y a quien lo escucha. Todo esto en medio de borrachos de fin de semana a las 2 de la madrugada. No es extraño que con esa presión estén todos grillaos.

lunes, 29 de mayo de 2017

Still star-crossed

abc.go.com/shows/still-star-crossed
-Estreno: 29 de mayo de 2017, ABC.
-Drama, 42 minutos.

-O sea, que Romeo y Julieta (spoiler con cuatro siglos de antigüedad) mueren al final de 'Romeo y Julieta', y sus familias veronesas se quedan todas llorosas y desoladas. ¿No estaría bien saber qué pasó después? ¿Reinó la armonía tras la desgracia? ¿Se estropeó el asunto aún más entre los Montescos y los Capuletos? No estaría mal pensado hacer una continuación, ¿no? Vale. OK. Molaría. ¿Pero y  si la continuación la hace Shonda Rhimes? Whoa, Nelly. Ahí ya la habríamos fastidiado. Pues eso es exactamente lo que pasa con esta serie, de la que ni siquiera se puede decir que es una mezcla de Shakespeare y 'Anatomía de Grey', ya que Shakespeare hay muy poco, ni siquiera en verso, y se acaba hacia el minuto 20, cuando el asunto entre el Ro y la Ju se envenena un tanto, por así decirlo. A partir de ahí, sigue una especie de fiesta de disfraces de tono medieval idealizado a lo Disney, donde los personajes femeninos son los centrales (muy típico de Shondaland), y donde abundan los triángulos amorosos y los affaires imposibles. Aparte de la riqueza vieja de los Capuletos y la advenediza de los Montescos, también está la familia del duque de Verona, intentando que haya paz y que la calma no se pierda, porque si seguís discutiendo van a venir los venecianos, o los romanos, o los milaneses, y vais a quedar todos conquistados. Tras haber fracasado lo de Rolieta (o Jumeo), la idea de una boda caputesca (o montoleta) parece que no era mala, y ahora se busca repetir la jugada, pero legalmente, con alguno de los primos sobrantes, como por ejemplo Benvolio y Rosalina, pero resulta que ninguno de los dos quiere y Rosalina está liada en secreto con el príncipe Escala. Además, también hay que decir que buena parte de los personajes principales están interpretados por actores negros, como por ejemplo Rosalina, su hermana, el príncipe y hasta Romeo en el tiempo que le da a aparecer, lo cual es otra clave principal del territorio Rhimes. El resultado es general puede llegar a entretenido si te dejas llevar, pero es necesario venir acostumbrado al tono exaltado y melodramático de todas las series de la marca, y con unas expectativas bastante relajadas. Lo mejor, Zuleikha Robinson como la matriarca Juliana Capuleto, morenaza, racial y vengativa que escupe maldiciones a los Montescos.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Downward dog

abc.go.com/shows/downward-dog
-Estreno: 17 de mayo de 2017, ABC.
-Comedia, 21 minutos.

-"Downward dog", o "perro mirando hacia abajo" es una postura de yoga que aquí da título a esta telecomedia protagonizada, precisamente, por un perro, llamado Martin, que cuenta, a veces siendo entrevistado en cámara y todo, las vicisitudes de su vida de mascota urbana, y de paso las de su humana, Nan (Allison Tolman, la sheriff de la primera temporada de 'Fargo'). Nan es una treintañera no delgada, por así decirlo, que trabaja en una agencia de publicidad en Pittsburgh. Es apocada e insegura tanto en su empleo como en su relación con Jason, un tipo mayormente majete y relajao, de los de moto, melenita, barba y chupa vaquera. Por su parte, Martin se muestra, tanto en sus monólogos como en su comportamiento, como el típico perro: devoción absoluta a su dueño, sesteo de catorce horas al día y roedor de todo lo que pilla cuando no se le hace caso. A veces se muestra seguro de que el mundo gira alrededor de su mirada (las puertas electrónicas se abren solas, la dueña le da comida de la mesa) y otras huye despavorido ante el ente más malvado de la creación: el gato de la vecina. Alguna vez me han preguntado por qué en este blog nunca pongo tráilers de las series, y este es un buen caso para ilustrar la razón: porque mienten como bellacos. Cualquiera que haya visto tráilers y luego las series o películas que se supone que "resumen" conocerá la sensación. Aquí, el tráiler parece prometer una cosa loca estilo 'Beethoven', lleno de zascas perrunos y comedia de tropezones, pero no puede ser más diferente. De hecho, para podérsela llamar comedia, no tiene ni una sola risa fácil. Más bien la gracia provendrá de verla junto a un dueño de perros que continuamente te vaya diciendo "¡son así exactamente!", "¡eso es justo lo que hacen!", ¡mi perro es clavao!", "¡si mi perro hablara diría lo mismo!", "¡ay, mira esa carita!". Porque por demás, Martin es bastante filosofante, un tanto quejica a veces, y obviamente piensa que es él quien posee a la humana y no al revés. En cuanto a la otra mitad de la serie, la que tiene lugar en la agencia, pues raya a muy poca altura: comenzamos cuando, tras años sin particular distinción, Nan consigue que un gran diseñador neoyorquino se fije en una idea suya, que su jefe local odia, y ahí empieza una tensión de oficina oprimente que nos distrae bastante del perro. Así que, como pasa con los propios canes, habrá quien se la ponga siete veces al día, y otros que dirán gracias pero no gracias.

viernes, 12 de mayo de 2017

I love Dick

-Estreno: 12 de mayo de 2017, Amazon.
-Drama, 24 minutos, 1 temporada, 8 episodios.

-Basada en la novela de Chris Kraus, 'I love Dick' cuenta la historia de una pareja de artistas neoyorquinos que salen de su cáscara urbanita para viajar al polvoriento pueblo de Marfa (Texas) para asistir a un curso. Ella (también llamada Chris Kraus) es una cuarentona que se vende a sí misma como cineasta o documentalista, aunque a su edad aún no ha hecho nada de verdadero renombre salvo ganar algún pequeño premio o mención honorífica que casi nadie conoce. Casada con un hombre veinte años mayor (interpretado Griffin Dunne), está en plena crisis vital y muy necesitada de un subidón de lo que sea. La actriz que la encarna, Kathryn Hahn, tras aparecer también en 'Happyish', 'Transparent' y 'Girls', últimamente se ha especializado en este tipo de judía neurótica de gran ciudad cuya juventud se le va quedando atrás y que vive sus inseguridades desde hace décadas en medio de la ira, la desesperación y diversos tipos de drogas, alcohol y pastillas. En Marfa la pareja se encuentra con el supuesto gran artista al que han ido a conocer, Dick, un texano flaco y sesentón, interpretado a la perfección por Kevin Bacon, que aúna la mística típicamente americana del vaquero taciturno y veterano con la del misterioso "auteur" distante y solitario. Junto a otros estudiantes, Chris busca la experiencia artística definitiva, que en su caso llega a través de unas cartas no publicadas que escribe al idealizado Dick. En cuanto a los demás personajes, su marido queda reducido a un cornudo más o menos contento y aún más perdido que ella, y llaman más la atención un par de secundarios, que son Devon, una lesbiana local que intentó pirarse del pueblo, no pudo y busca allí la manera de salir de sí misma sin tener que irse, e India Menuez, una pelirroja de piel blanquísima aficionada al desnudo como expresión artísitica y a los estudios sobre la pornografía. Al igual que ocurre con todo el mundillo del arte moderno, y de los estudios sobre el arte moderno, esta serie deja sembrada la duda de si todo esto significa algo, o no significa nada, o significa lo que cada uno quiera, pero en total dura solo unas tres horas, que resulta lo adecuado para dejar una impresión más o menos honda sin tentar la paciencia de quien no tenga licenciaturas en arte o sociología.

viernes, 28 de abril de 2017

Dear white people

-Estreno: 28 de abril de 2017, Netflix.
-Dramedia, 30 minutos, 1 temporada, 10 episodios.

-'Dear white people' era una película del año 2014 donde se satirizaban las tensiones raciales en un campus estadounidense. Tres años después, la misma historia, alargada y retocada, se convierte en una miniserie de cinco horas donde hay más espacio para explorar a cada uno de los personajes principales. Todo comienza cuando, harta de racismo institucional y de noticias sobre hombres negros abatidos por policías blancos, la estudiante negra Samantha White (White de apellido y blanca de madre) comienza a emitir por la radio del campus un programa llamado 'Queridos blancos', en el que airea, a menudo muy enojada y elocuentemente, sus opiniones sobre tan polémico tema. Al poco, tiene lugar una irónica fiesta de disfraces "blackface" en la cual se anima a los participantes blancos a disfrazarse de negros (cantantes, actores, deportistas, etc). A partir de ahí, la serie explora el campo de minas ideológico en el que se ha convertido la cuestión racial en el país, siguiendo a un puñado de personajes que, mientras que todos parecen desear el mejor resultado (excepto unos cuantos extremistas por varios lados), nunca se ponen de acuerdo sobre cómo hacerlo. El gran acierto de la serie es que, y nunca mejor dicho, no trata a esta cuestión en términos de blanco y negro, sino que todos los personajes cometen errores, tienen ideas propias y poseen una personalidad de varias dimensiones. Samantha, por ejemplo, convertida de repente en la voz negra de referencia del campus, no solo es mulata, sino que tiene un novio blanco, Gabe, que a su vez es un millennial con barbita muy razonable y que intenta pisar el menor número de charcos posible, no sea que lo acusen de racismo o de apropiación cultural. La exmejor amiga de Samantha, Coco, negra por ambas partes (la tonalidad de piel dentro del negro es uno de los temas a debate) empezó como niña pobre rescatada del barrio por un millonario blanco y ahora aspira a ser la próxima Michelle Obama. El objetivo de Coco es Troy, el hijo negro del también negro deán de la universidad, y que a pesar de no ser intelectualmente nada del otro mundo, da bien en pantalla y podría tener un futuro brillante si aprovecha su ventaja de salida. Por ahí andan también Reggie, que tiene bastante química con Samantha y es uno de los más ultras del movimiento (aunque, como ya veremos, hay no menos de cinco sindicatos diferentes de estudiantes negros, lo cual complica la unidad de acción), y Lionel, un tímido estudiante de segundo de periodismo, gay aún dentro del armario, y tan bueno con la palabra escrita como apocado con la palabra hablada. El campus se completa con varios otros secundarios, algunos mejor delineados que otros, en una mezcla de sátira racial, estudio social y explosivo microcosmos. Además, la postura ideológica de cada uno se ve complicada por sus relaciones personales, así que cualquiera que tenga pareja, o amistades, o familiares, o cualquier otro tipo de adhesión aparte de la causa, a menudo se verá obligado a elegir entre una y otra, o al menos a priorizar una sobre otra, en torno a las cuestiones de quién soy, quién quiero ser, de qué soy parte y hasta dónde estoy dispuesto a llegar. Sobre todo compitiendo a ver quién es más "woke" de todos (es el palabro urbano de moda: "despierto, que ha abierto los ojos, que está al tanto de las injusticias sociales"). A menudo muy graciosa y muy educativa incluso en la misma frase, con mucha mordiente en el guion, y que ha sido acusada incluso de racismo inverso.

miércoles, 26 de abril de 2017

The handmaid's tale

hulu.com/the-handmaids-tale
-Estreno: 26 de abril de 2017, Hulu.
-Drama, 55 minutos, 1 temporada, 10 episodios.

-'El cuento de la criada' es una novela publicada en 1985 por la escritora canadiense Margaret Atwood, y ya adaptada al cine en 1990. En ella se relata la historia de un futuro distópico en el que los Estados Unidos, tras un atentado en el Congreso que mata al presidente y a la mayoría de los que allí están ese día, han sufrido un golpe de estado y su gobierno ha sido sustituido por una teocracia. Este nuevo gobierno, la República de Gilead, revoca la Constitución y establece un nuevo régimen estrictamente religioso donde las mujeres no tienen ningún derecho, ni siquiera el de poder leer. El caldo de cultivo que originó todo esto fue una desastrosa caída de la natalidad, atribuida a los desastres medioambientales causados por el ser humano y a varias enfermedades venéreas. La situación llega al punto de que solo uno de cada cinco embarazos resulta en un bebé nacido, y aún así hay muchos casos de graves deformaciones. El extremismo y la superstición se disparan y los fanáticos se toman la justicia por su mano. En pocos años, las mujeres del país se encuentran reducidas meramente a sirvientes de una poderosa casta militar, y también a ser sus concubinas si sus legítimas esposas no pueden concebir. La protagonista de la historia, June, que debe abandonar su nombre para adoptar el de Offred (Of-Fred, o sea, perteneciente a Fred, el hombre al que sirve) es a quien seguimos en una absorbente trama rodada de una forma que provoca una inquietante sensación de desasosiego durante toda su duración: el miedo de las "handmaids" a la posible y repentina llegada de las temibles furgonetas negras del gobierno represor, la imposibilidad de confiar en nadie, y la extrema violencia con la que es tratada cualquier falta leve provoca un terror continuo en cada minuto de sus vidas. Aun así, Offred vive una situación comparativamente privilegiada (se nos habla de otra gente enviada "a las colonias a limpiar residuos radioactivos hasta que se les cae la piel a tiras") debido a que ya fue madre una vez, y por lo tanto se cree que puede quedarse embarazada otra más, esta vez de su amo, un comandante de alto standing en un estado mayor que aún sigue en guerra. Las constantes humillaciones de la historia son para ser descubiertas al verlas (o al intuirlas: es aterrador lo que les pasa a los homosexuales de ambos sexos en esta sociedad), y en este sentido es necesario decir que a pesar de que esta es una serie obviamente de ficción distópica, refleja cosas que últimamente, visto lo visto en nuestras noticias reales, ya no parecen tan imposibles como antes. La facilidad con la que a alguien se le puede complicar la vida con un simple bloquearte la cuenta bancaria sin aviso y luego sin responderte al teléfono nunca más es una de ellas. Otra, la confianza en que si tu gobierno sube de nivel la alerta terrorista es por tu bien. Otra es el momento en el que los antidisturbios abren fuego con balas en vez de pelotas de goma.

Así, la serie se divide en dos momentos temporales: uno en el que Offred lidia como puede con su situación de esclavitud mientras la furia contenida le va por dentro, junto a las ganas de saber algo de su desaparecida hija de ocho años, y otro en el que June asiste a las barbaridades de la nueva sociedad, incrédula primero cuando la llaman "zorra" por salir a correr en leggings, yendo a manifas después cuando la cosa se pone seria, e impotente por último ante la fanática violencia estatal. Elisabeth Moss, la actriz principal, está, una vez más, inmensa, y vaya currículum más extraordinario que se va confeccionado: 'El ala oeste' (donde era la hija del presi Bartlet), Peggy Olson en 'Mad men', luego la joya independiente 'Top of the lake' y ahora esto. Junto a ella hacen grandes papeles, a menudo contra lo esperado, Joseph Fiennes como el comandante, Yvonne Strahovski como la gran belleza rubia aquí socialmente marchita por su esterilidad, y Alexis Bledel, ex chica Gilmore, como otra de las criadas, llamada Ofglen. Ann Dowd, ya enervante y odiosa en 'The leftovers', repite tecla aquí como la Tía Lydia, instructora, guardiana y perra de presa, picana eléctrica para vacas en ristre. El ritmo es mesurado cuando lo requiere el suspense y brutalmente violento cuando lo requiere el shock. Esta es sin duda la serie que va a poner a Hulu a la altura de Netflix, HBO o AMC en cuanto a proveedora de contenido "imperdible".

martes, 25 de abril de 2017

Genius

channel.nationalgeographic.com/genius/
-Estreno: 25 de abril de 2017, National Geographic.
-Drama, 60 minutos, 1 temporada, 10 episodios.

-Seis meses antes de este proyecto, National Geographic ya se embarcó, aunque solo a medias, en el terreno de la ficción serializada con la miniserie 'Mars'. En aquel caso, la mitad del metraje trataba sobre una futura misión tripulada a Marte, y la otra mitad sobre el pasado y el presente de la exploración espacial, en especial los esfuerzos del magnate Elon Musk para dar tan difícil paso adelante. Ahora, con 'Genius', NatGeo da su propio brinco con esta ambiciosa "anthology series" en la que cada temporada estará dedicada a la vida, totalmente dramatizada y sin segmentos de documental, de un genio de la ciencia. El primero en la línea de salida es Albert Einstein, con un guion basado en la biografía de Walter Isaacson, que nos presenta al físico alemán, muy apropiadamente para el inventor de la teoría de la relatividad, en dos líneas temporales diferentes: una en sus comienzos como estudiante y joven promesa aún durante su adolescencia a finales del siglo XIX y otra como científico famoso, consagrado y ganador del premio Nobel, a partir de los años justo anteriores al ascenso al poder de Adolf Hitler. la ambientación de la serie está hecha de forma muy correcta, rodada en Praga y sin escatimar recursos, y sobresale especialmente por las interpretaciones de los dos Einsteins, hechas por el británico Johnny Flynn de joven y por uno de los monstruos modernos de la interpretación, el australiano Geoffrey Rush, ganador de un Oscar, un Emmy, un Tony y dos Globos de Oro. La serie en general resulta bastante interesante, sobre todo teniendo en cuenta el campo de minas en que puede convertirse una "biopic" sobre un científico de ideas bastante difíciles de explicar de forma clara al gran público. Ron Howard, un director ya bastante acostumbrado a tratar temas científicos en el cine ('Apollo 13', 'Una mente maravillosa', la propia 'Mars') establece el patrón en el episodio piloto, y solo falta saber si diez entregas de una hora real cada una no serán demasiado. Desde luego, no cae en el didacticismo exagerado y saber sacar partido de los conflictos familiares de Einstein, primero con sus padres, luego en su condición de judío exiliado y después con sus esposas, Mileva Maric y Elsa Löwenthal, incluyendo una escena del venerable Herr Albert con los pantalones por los tobillos, dedicado más a la biología que a la física.

Great news

nbc.com/great-news?nbc=1
-Estreno: 25 de abril de 2017, NBC.
-Comedia, 21 minutos, 1 temporada, 10 episodios.

-Aquellos que echen de menos '30 Rock' están de enhorabuena, porque de una de sus "emmyzadas" guionistas, Tracey Wigfield, y con la producción de la propia Tina Fey, llega esta nueva comedia que también trata de los entresijos de un programa de televisión, vistos desde el prisma de un humor surrealista, de tempo rápido, de reacciones a veces absurdas y de continuas referencias al famoseo norteamericano, no la menor de las cuales es encontrar a Nicole Richie, la famosa amiguísima de la aún más famosa Paris Hilton, convertida aquí en una sólida actriz cómica. En '30 Rock' el programa de marras era una comedia nocturna, mientras que aquí las cosquillas se las lleva el género de las noticias locales vespertinas, y la protagonista principal es de nuevo una sufriente currita que tiene que lidiar no solo con presentadores y productores, además de con los reportajes de poca monta y sin gran interés nacional que le encargan, sino además con su propia madre, que aburrida de estar en casa sin poder proteger a su bebita, se mete en la cadena en condición de becaria. El reparto está lleno de veteranos de varias otras comedias, y también de joyas encontradas en el teatro musical neoyorquino, cosa que la NBC, a través de Fey, ya ha hecho anteriormente en otras series. Briga Heelan vende su asenderado papel de guapa apesadumbrada con mucha calidez, y los demás secundarios le hacen el día imposible con ahínco y con gran tempo cómico. Tarda unos cuantos episodios en encontrar el ritmo, pero eso es habitual en las telecomedias. Por el momento, bastante recomendable para los Feyfans.

viernes, 21 de abril de 2017

Girlboss

-Estreno: 21 de abril de 2017, Netflix.
-Dramedia, 30 minutos, 1 temporada, 13 episodios.

-Sophia Amoruso es una "millennial" nacida en San Diego en 1984 que no valía para estudiar, que tuvo síndrome de falta de atención y depresiones durante la adolescencia, que dejó el colegio y se dedicó a vivir medio de nómada medio en curros de poca monta, sacando comida de los contenedores de basura e incluso robando. Un día, hacia 2006, ya con 23 años, tuvo una idea de esas sencillas pero efectivas, y empezó a vender por internet cosas viejas que ella encontraba, o sustraía, o compraba por poco y vendía por mucho, usando para ello la página eBay, la nueva moda por lo "vintage", su propia imagen de flaca mona californiana y varios truquitos de fotografía y composición. Encontando en esto cierto éxito, abrió su propia compañía, NastyGal, que empezó a crecer como la espuma, sobre todo entre otras jóvenes adictas a los trapos y abalorios, entre premios para jóvenes empresarios, reportajes en publicaciones de prestigio y rumores de manipulaciones varias. En 2014, Amoruso publicó la autobiografía que da título a la serie, que ahora ha sido rodada por Netflix justo cuando NastyGal, a punto de entrar en bancarrota, ha sido vendida a otra empresa. La serie en sí es una dramatización bastante ficcionalizada, lo cual es lo primero que se anuncia al espectador, donde incluso se cambia el apellido de la protagonista (Marlowe). En ella, quizá sorprendentemente, no se ahorran escenas que hacen aparecer a la protagonista como bastante odiosa desde el principio. Sí, se le llenan los ojos de lágrimas ante su situación de tener 23 años y no tener aún oficio ni beneficio, ni plan para tenerlos más allá de una peterpanesca convicción de que hacerse adulto es hacerse aburrido, pero también se ve cómo de caprichosa y maleducada es con su jefa de tienda, con su comprensivo padre y hasta con sus amigos y ligues. En este sentido, Britt Robertson hace un gran papel, casi provocando en el espectador el deseo de que por fin Sophia se dé cuenta de que ya le vale la tontería y aproveche lo que tiene a su favor. Amadrinada por Charlize Theron como productora ejecutiva, la serie consta principalmente de escenas en las que Sophia, tras haber vendido su primer objeto, una chupa motera de los 70, busca sin cesar nuevos hallazgos que revender por una pasta, todo esto entre broncas con los colegas, con los clientes, con eBay, con los rivales que le van saliendo o simplemente de juerga por festivales como Coachella y tugurios varios de San Diego, mientras va preparando su nueva web, que es donde acaba la temporada. Mezcla de oda a la "it-girl" rebelde de pastel, mezcla escarmiento en cabeza ajena, tiene a su favor que los episodios son solo de media hora, mientras continúa la inexplicable costumbre de Netflix de rodar 13 episodios de casi todo.

martes, 18 de abril de 2017

Famous in love

freeform.go.com/shows/famous-in-love
-Estreno: 18 de abril de 2017, Freeform.
-Drama, 40 minutos, 1 temporada, 10 episodios.

-Bella Thorne tiene 19 años, pero lleva la mayor parte de su vida ya siendo famosa. Por su belleza, por ser chica Disney, por su tirón en Twitter, por anunciar Neutrogena, por hablar públicamente sobre sus problemas escolares con la dislexia y el bullying, por los tíos con los que sale, por anunciar en las redes sociales que es bisexual, y por cantar y actuar de vez en cuando en medio de todo eso. Es un bellezón, sí, pero lo que no es todavía es buena actriz, y ambas cosas se confirman en esta serie, firmada cuando el canal aún se llamaba ABC Family, donde Thorne interpreta a una universitaria californiana que un día, así sin comerlo ni beberlo, va a un casting para acompañar a una amiga y acaban escogiéndola a ella para el papel. La película en cuestión, algo ficticio llamado 'Locked', se presenta como "la saga más grande desde Harry Potter", así que esto va a suponer un vuelco extremo en la vida de la muchacha, lanzándola a la fama mundial y a todos sus peligros. La serie no es particularmente realista, aunque obviamente en ciertos momentos se nota que una productora de cine y televisión sí que alguna idea tendrá de cómo es el mundillo del cine y la televisión. Lo que termina siendo es un culebrón lleno de gente joven y guapa saltando de cama en cama con tanta frecuencia que lo de "triángulo amoroso" se queda corto para describirlo (la Thorne, para empezar, besa a tres personas diferentes en el primer episodio y se queda a punto de una cuarta). Además, la serie tiene un presupuesto bastante corto, y de ninguna manera refleja lo que significa una producción "young adult" de gran calado al estilo 'Los juegos del hambre' o 'Crepúsculo', por ejemplo, que es lo que suponemos que está ocurriendo aquí. En un momento en el que el canal Freeform pretende empezar a liberarse de las cadenas de haber sido antes ABC Family, este proyecto es un poco un salto al pasado, de contenido más bien blandito y donde un beso lésbico o dos, y bastante breves, ya no pueden llamarse "contenido rompedor". Alrededor de la estrella indiscutible hay toda una serie de actores y actrices guapos y guapas con rencillas y secretos, productores, paparazzi y blogueros de diversa laya, y los amigos originales de la chavala, aspirantes a actriz y guionista respectivamente, que se ven arrojados junto a ella al maremágnum, claro que solo en calidad de "entourage" de la famosa, no como estrellas de propio derecho.

sábado, 8 de abril de 2017

The son

amc.com/shows/the-son
-Estreno: 8 de abril de 2017, AMC.
-Drama, 45 minutos, 1 temporada, 10 episodios.

-AMC intenta un western original por tercera vez, tras 'Hell on wheels' y 'Broken trail', que de hecho fue la miniserie que echó a andar a la cadena en la dirección del contenido propio, y que por lo tanto hizo de pionera para luego hacer posible 'Mad men' o 'Breaking bad'. 'The son' está basada en una novela del año 2013, con cierto éxito y aplauso crítico, sobre cuatro generaciones de texanos: el abuelo, Eli McCullough, nacido en el mismo año que el estado de Texas, fue capturado por los comanches en 1849, y vivió varios años con ellos al estilo 'Bailando con lobos', primero sufriendo sus torturas y luego aprendiendo su cultura. El hijo, Peter, con los McCulloughs convertidos ahora en una rica familia de rancheros, a caballo entre el ganado y el petróleo, vive durante la época de la llamada "Guerra de los Bandidos" en 1915, cuando hubo un intento mexicano de intentar recuperar el estado de manos gringas, que ni siquiera llegó a guerra propiamente dicha, sino más bien a guerrilla de asaltos a ranchos y fuertes militares aquí y allá. Y por último, la bisnieta, Jeannie, recuerda todo esto y más, ya centenaria, en 2012. En la serie, esto último se ha quitado, y la trama se reduce a dos momentos históricos, uno en el siglo XIX y otro en el XX. Al igual que ocurrió con 'Hell on wheels', la parte visual es magnífica, pero la historia no acaba de prender fuego con la magia que se le debe pedir a un western especial. Esto es debido principalmente a un guion que no sobresale demasiado y que repite cosas ya vistas en otras películas y series de la época, y también se debe a un reparto que da muy bien en imagen fija, pero sin excesiva chispa en sus escenas. Ni siquiera una lectura "trumpiana" de la historia, entre texanos, mexicanos, violencia racial y alambradas, llega a ser de gran interés, y el título general, 'El hijo', que parece apuntar a que cada generación intenta evitar los errores de la anterior para acabar cometiendo los suyos propios, a veces opuestos  y a veces parecidos, es algo que también está muy visto. El ex-Bond irlandés Pierce Brosnan, a sus 63 años, queda muy bien con sombrero, canas y barba, pero su acento deja mucho que desear, y no tiene pinta en general de haberlo pasado especialmente mal en su vida: en este sentido, todo lo que gana en su papel como digno potentado de su hacienda, lo pierde en lo que debería ser un tono amenazante y encallecido por una azarosa existencia. Mucho mejor queda el joven Eli, Jacob Lofland, que es el que se lleva todos los palos como joven prisionero de los comanches. El resto de personajes son varios otros McCulloughs, sus maridos o mujeres, y diversos indios, mexicanos y negros intentando salirse del dominio blanco en la medida de sus posibilidades (Carlos Bardem interpreta al vecino mexicano de los McCullough). Destaca entre ellos Zahn McClarnon como Toshaway, el jefe comanche, y que ya hizo un gran papel en la segunda temporada de 'Fargo'.

viernes, 7 de abril de 2017

Andi Mack

disneychannel.disney.com/andi-mack
-Estreno: 7 de abril de 2017, Disney
-Comedia, 21 minutos.

-Andi acaba de cumplir 13 años, así que ya por fin es una teen-ager y puede ser rebelde, y comprarse una moto (eléctrica, y con ruedines, y con una velocidad máxima de 20 por hora). Además, el día de su cumple vuelve a casa su hermana mayor, que hacía años que se había ido, y que ahora le ayuda a ligar con el chico que le gusta, que es otro rebelde machote que juega al... frisbi. Es todo tan rosita y tan melifluo que hasta para Disney parece demasiado. Y de repente, cuando uno ya empieza a pensar que guau, las actrices americanas que hacen de adolescentes cada vez las escogen mayores, resulta se revela que Bex, la hermana de Andi, no era su hermana, sino... ¡su madre! ¡Y su madre es su abuela! ¡Y el marido de su madre es... quién sabe! Es una vuelta de tuerca un tanto extraña, pero por lo que parece, es lo que le pasó a Jack Nicholson de pequeño, y en eso se inspiró Terri Minsky, la también creadora de 'Lizzie Maguire', de donde salió Hilary Duff. Pues sí, Jack Nicholson, el joker, el easy rider, el que voló sobre el nido del cuco en medio de un resplandor, el que ordenó el Código Rojo, y el que va a todos los partidos de los Lakers con gafas de sol. El que fuera icono contracultural, ahora convertido en inspiración para una comedieta de Disney Channel. No somos nadie. En fin, inofensivas aventurillas de treceañeros, con ese giro raro y también el hecho de que por lo que parece los Mack son de origen chino (la "abuela", Lauren Tom, lo es, y la madre y la nieta también tienen cierta pinta oriental), que durarán dos o tres temporadas hasta que los enanos crezcan.

miércoles, 5 de abril de 2017

Brockmire

ifc.com/shows/brockmire
-Estreno: 5 de abril de 2017, IFC
-Comedia, 21 minutos, 1 temporada, 8 episodios.
-Renovada.

-Hank Azaria, aparte de su carrera como actor, lleva tres décadas haciendo voces en 'Los Simpson', haciendo hablar a personajes como Moe, Apu y otra treintena larga. Desde su juventud, una de las voces graciosas que le gustaba hacer era la de comentarista de béisbol, sobre todo con el gag de comentar cosas extemporáneas al partido usando la misma voz neutra y profesional que se pone para comantar un home run o un strike two. Esa voz cuajó en un personaje, Jim Brockmire, que fue apareciendo a gotitas en especiales televisivos de comedia, y que ahora, tras pasar incluso por un pleito contra otro cómico por la posesión legal del personaje, tiene su propia teleserie. En ella Brockmire lleva diez años caído en desgracia debido a un día en el que se le fue la olla y contó por las ondas, y con gran detalle, cómo su esposa le ponía los cuernos. Convertido fulminantemente en incontratable en todo el país, lleva una década rebotando por Asia (Filipinas, Tailandia, etc) comentando peleas de gallos y otras cosas humillantes. En estas, un equipo de las ligas menores, con tanta ansia de atención que recurren a una estrella estrellada de YouTube como él, lo contrata para intentar que se hable de ellos, "aunque sea bien", como dice el dicho. El equipo son los Frackers, el pueblo es el ficticio Morristown, y sí, es un poblacho post-industrial cuya única industria más o menos viva es cascar el suelo a bombazos para ver si sale gas de él. La dueña del equipo, Jules James, es la siempre estupenda Amanda Peet, y pronto se revelará que ambos personajes principales son unos alcohólicos funcionales cuyos mejores días empiezan a quedar detrás de ellos, y que se agarran a sus sueños de gloria aunque sea a un nivel tan cutre como en el que están ahora. Los jugadores del equipo están obesos o mayores o las dos cosas, el ricacho del lugar quiere disolver el equipo, y tanto Jim como Jules van alternando meteduras de pata con triunfos parciales mientras despejan las dudas sobre si van a liarse o no. Parte del humor depende de cuánto se sepa de béisbol, pero aunque no se sepa nada, no es difícil saber qué parte de uno de los comentarios de Brockmire trata sobre el partido y cuál sobre los sinsabores de la vida, humillaciones sexuales incluidas. El resultado es una historia que debería dar para un episodio o dos nada más, pero que acaba haciéndose entrañable.

martes, 4 de abril de 2017

Dimension 404

hulu.com/dimension-404
-Estreno: 4 de abril de 2017, Hulu.
-Comedia/Drama, 40 minutos, 1 temporada, 6 episodios.

-Podría decirse que 'Dimension 404' intenta ser como 'The twilight zone' o 'Black mirror', pero con menos talento. Es una serie de episodios independientes unos de otros, de temática que mezcla la ciencia ficción con el suspense, basándose a menudo en una inesperada vuelta de tuerca. También es una mezcla de comedia y drama que con frecuencia no acaba de funcionar a la hora de encontrar un tono estable. Como todas las "anthology series", unos episodios son mejores que otros, pero el primero de todos es un buen ejemplo: trata sobre una página web de contactos cuyo secreto para conseguir un cien por cien de coincidencias con tu pareja perfecta se revela como la gran sorpresa que cambia por completo el sentido de la historia. La idea es buena, pero los actores parecen estar dudando sobre si tomarse su propia historia en serio o en broma, sobre todo Joel McHale, que interpreta al dueño de la empresa, y a quien deben de haberle dicho que esto era una comedia, mientras que a la pareja protagonista se lo habían vendido como una peli romántica. Otros episodios tratan sobre monstruos cinemáticos en 3D, series animadas de los 90 que solo una persona recuerda, videojuegos que matan de verdad, superordenadores con depresión o bebidas energéticas con poderes extraordinarios. Desigual, decepcionante a ratos, pero con momentos puntuales muy dignos del género. Y con Mark "Luke Skywalker" Hamill como narrador, para los completistas más frikis.

miércoles, 29 de marzo de 2017

Nobodies

tvland.com/shows/nobodies
-Estreno: 29 de marzo de 2017, TV Land.
-Comedia, 21 minutos, 1 temporada, 12 episodios.
-Renovada.

-En el submundo de las comedias donde el personaje principal interpreta a una versión ficcionalizada de sí mismo, esta serie ve la apuesta y la triplica. Porque los protagonistas en este caso son un grupo de tres guionistas, Hugh (Hugh Davidson), Larry (Larry Dorf), y Rachel (Rachel Ramras), que de más jóvenes conocieron a cómicos que luego se hicieron famosos (entre ellos Melissa McCarthy, que aquí les produce la serie), pero años más tarde ellos siguen jugando en las ligas menores, encadenados a escribir para una serie cómica, pero no de las de prestigio, como 'Los Simpson' o similares, sino para una cosa ficticia de Nickelodeon llamada 'The Fartlemans', (algo así como 'Los Pedórrez). Y bueno, hartos ya de todo eso, y antes de que sus conexiones de antaño se deshagan definitivamente, escriben un guion para comedia de pantalla grande (algo sobre el primer primer esposo de la historia del país, cuando una mujer sea por fin presidente), y empiezan a pasar por el infierno del intentar convencer a alguien para que la produzca. Quedándoles claro desde el principio que, sin un nombre solvente sobre la mesa ya desde el inicio, el proyecto solo va a moverse de la mesa para pasar a la papelera, los tres se ven obligados a arrastrarse como gusanos a la hora de cortejar a gente como la propia McCarthy u otros varios cómicos de cierta fama en Estados Unidos que también salen haciendo de sí mismos, como Jason Bateman, Nat Faxon, Jim Rash, Maya Rudolph, Allison Janney o Kristen Bell. En conjunto resulta original el traspasar todo el mundillo de las personalidades cómicas alternativas a Hollywood, y la crítica subyacente a las tripas de la fábrica de los sueños, con sus envidias, rencillas y desprecios tiene cierta mordiente, pero a menudo resulta repetitiva en su uso de la misma fuente de la que sacar comedia, que es la humillación constante de los protagonistas.

martes, 28 de marzo de 2017

Rebel

bet.com/shows/rebel.html
-Estreno: 28 de marzo de 2017, BET.
-Drama, 45 minutos.

-Dado que 2015 fue el año de los ciudadanos negros muertos a disparos de policías, 2016 y 2017 están siendo los año donde todo eso se refleja en las teleseries. A 'American crime' y 'Shots fired' se añade, desde el canal Black Entertainment Television, esta 'Rebel' que, paradójicamente para ser un canal dirigido al público negro, resulta la propuesta menos socialmente cargada de las tres. Con John Singleton, director de 'Boyz n the hood' en los 90, aquí como productor, la serie resulta más bien una mezcla de crisis social contemporánea mezclada con homenajes al cine "blaxploitation" de los 70, con sus pantalones de campana, sus armas exageradamente grandes y sus hembras raciales y ceñudas (y es que Singleton hizo una nueva versión de 'Shaft' en el año 2000). Quizá no sea este el momento más adecuado para darle a un tema tan delicado unos toques de "diversión" visual, y la serie se resiente a veces de un personaje principal que llega a rozar la caricatura en alguna ocasión (esos cambios continuos de peinado). Este personaje es la Rebel del título, alias de Rebecca Knight, que es expulsada de la policía de Oakland cuando su hermano resulta muerto en un tiroteo poco claro en un callejón y el compañero de Rebecca resulta herido. Pasa entonces ella a hacerse investigadora privada, y la serie se convierte, tras el episodio piloto de duración doble, en una de caso de la semana donde hay menos presión pública para reflejar con fidelidad la vida policial moderna, y donde se puede apalizar a terroristas chechenos sin problema. De todas formas, el tono puede resultar una mezcla equivocada, pero al menos la actriz principal, Danielle Moné Truitt, interpreta a su personaje con garbo y tronío sin duda.

lunes, 27 de marzo de 2017

Imaginary Mary

abc.go.com/shows/imaginary-mary
-Estreno: 27 de marzo de 2017, ABC.
-Comedia, 21 minutos.

-De pequeña, Alice (Jenna Elfman) fantaseaba con que tenía una amiga imaginaria, Mary, una especie de peluche infantilizado de ojos grandes, que le daba consejos cuando sus padres pasaban de ella. Pero con el tiempo, y el crecimiento, y los tíos, y el curro, esas cosas se dejan a un lado. Mary, de hecho, se desvanece en cuanto Alice pierde la virginidad. De mayor, Alice es relaciones públicas de una empresa que representa a personajes famosos y tiene muy claro que no quiere hijos (Elfman tiene 45 años, aunque en la serie hace de más joven), pero de repente se enamora de un divorciado con tres críos, y de tantas dudas que le entran al respecto resulta que Mary reaparece de repente en su vida, con lo gansa que está ya a estas alturas. En el tono y en la forma, la serie apuesta por la farsa y las reacciones alocadas, con el problema adicional de que el reparto no las acaba de vender bien. La idea de este "high concept" un tanto ochentero viene del creador de la serie, Adam F Goldberg, responsable también de 'The Goldbergs', la serie autobiográfica sobre su propia infancia en esa misma década, y que es mucho mejor que esta otra comedia, que, la verdad, tiene pinta de durar muy poco. Porque además, Mary, en lugar de ser una ayuda o una especie de sublimación visual de la propia conciencia, es un tanto cargante, para ser sinceros.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Shots fired

fox.com/shots-fired
-Estreno: 22 de marzo de 2017, Fox.
-Drama, 43 minutos, 1 temporada, 10 episodios.

-'Shots fired' es una serie sobre un solo caso policial en el que una persona blanca resulta muerta por un policía negro. Pues sí, es lo contrario de lo que aparece muchas veces en las noticias, incluso a nivel internacional, y ese es parte del juego de esta serie: el hacer preguntarse al espectador cómo son las cosas, a base de presentarle el caso contrario, para así ilustrar las diferencias. El autor de la muerte es un joven ayudante de sheriff y el fallecido un universitario. Los protagonistas principales son los investigadores del caso, ambos negros y venidos desde fuera del lugar del suceso (un pueblo ficticio en Carolina del Norte), para así dar una semblanza de trato justo a un caso que enseguida se hace mediático, sobre todo dado que el sheriff local y la gobernadora del estado (interpretada por Helen Hunt) son blancos. El problema que tiene la serie, sin embargo, es que el número de personajes involucrados no deja de aumentar, y eso no siempre contribuye a la causa. Hay una reverenda negra, que da sus sermones con peinado de rapera y camisetas con mensajes sociales, hay un magnate blanco (interpretado por Richard Dreyfuss), y también están los padres del asesino y del asesinado, pero cuando se empiezan a acumular el ex de una de los investigadores, las disputas sobre la custodia de su hijo, el hermano del otro investigador, que es estrella del béisbol, y el padre de ambos (Dennis Haysbert), empieza ya a parecer un poco todo complicaciones innecesarias. En conjunto, es una serie con un problema en el centro de gran impacto social, que son las percepciones raciales en temas de seguridad ciudadana y violencia policial, pero con una ejecución final de menor calidad, que queda por debajo de lo que con el mismo tema han hecho 'American crime' y American crime story'. Al menos, es una tanda corta de diez episodios que no fuerza el asunto excesivamente.

viernes, 17 de marzo de 2017

Iron fist

-Estreno: 17 de marzo de 2017, Netflix.
-Drama, 55 minutos, 1 temporada, 13 episodios.

-"Solo para completistas del Universo Marvel", parece haber sido el veredicto del respetable ante esta, la cuarta serie ya, hecha por Netflix sobre superhéroes urbanos y más o menos encapuchados. El protagonista es Danny Rand (encarnado por Finn Jones, que fue Loras Tyrell en 'Juego de tronos'), un hijo de familia rica que sufrió un accidente de avión en el Himalaya, y tras varios años atrapado allí y educado por expertos en artes marciales, vuelve a Nueva York a ver si le devuelven su 51% de la compañía así como si nada. Rand es capaz de concentrar su energía (o su chi, o lo que sea) de forma que su puño adquiera la solidez del hierro, y ese, aparte de su elevado cinturón en kung-fu y similares es lo que lo convierte en un posible superhéroe. Sin embargo, la serie resulta, como varias otras de Netflix, y no solo de héroes, un poco demasiado larga en total y con varias caídas de interés por el medio, pecado que 'Iron fist' comete más que ninguna, y quizá lo mejor de ella sea Jessica Henwick en el papel de Colleen Wing, una maestra de artes marciales con su propio dojo de barrio en la ciudad. Tras los cuatro estrenos, se supone que ahora los respectivos protagonistas formarán un supergrupo, The Defenders, que puede que resulte como los Beatles, o como una orquesta de pasacalles, o como uno de los exagerados proyectos de la misma casa ya vistos en la pantalla grande y que no acaban de cuajar, por mucho que recauden. La paciencia y las ganas de explorar cada rincón del universo este ya pueden estar acabándose.

jueves, 16 de marzo de 2017

Snatch

-Estreno: 16 de marzo de 2016, Crackle.
-Drama, 42 minutos, 1 temporada, 10 episodios.

-Basada en la película del año 2000 dirigida por Guy Ritchie e interpretada, entre otros, por Brad Pitt haciendo de gitano irlandés, esta serie recupera todos sus elementos para contar otra historia muy similar del submundo criminal londinense, con su acento cockney ("wo'a", en vez de "water"), sus timadores y ladrones timándose y robándose unos a otros, sus boxeadores, joyeros, clubes nocturnos, gorilas, recortadas, sótanos, máscaras, furgonetas y un par de tías buenas complicándolo todo. Los protagonistas principales son Albie Hill (Luke Pasqualino, ex D'Artagnan en la última adaptación de los mosqueteros en la BBC) y Charlie Cavendish-Scott (Rupert Grint, Ron Weasley en la saga 'Harry Potter') como los dos jóvenes chanchulleros del lugar, uno hijo del mayor delincuente de su tiempo (interpretado por Dougray Scott) y otro retoño de buena familia, que nunca se quita de encima el sambenito de que juega a esto por deporte cuando a otros es lo que les toca. La serie copia la estética de cámara rápida, efectos de montaje como pantallas divididas o cambios de velocidad y otras florituras visuales que dan al asunto un tono divertido, cool y aventurero entre puñetazos, robos, disparos y topicazos raciales sobre cubanos o judíos. Si te gustó la una, te gustará un poco menos la otra, pero valdrá de metadona.

martes, 14 de marzo de 2017

Trial and error

nbc.com/trial-and-error
-Estreno: 14 de marzo de 2017, NBC.
-Comedia, 21 minutos, 1 temporada, 13 episodios.

-Cuando faltan ideas para hacer una comedia, siempre se puede recurrir al truco de mirar qué más hay por las parrillas de televisión y parodiar lo que se encuentre. Este es el caso de 'Trial and error', que se cachondea de las series de "true crime", o delitos reales, siguiendo aquí cámara en mano la investigación sobre un caso de asesinato por temporada. Y antes de que alguien se ofenda por el intento de reírse de algo tan macabro, hay que decir que la gracia de la serie está en sacarle punta a las peculiaridades de este género de programas, no al hecho de que alguien haya matado a alguien. John Lithgow, ganador de cinco Emmys, está perfecto en el papel de sospechoso principal de la muerte de su mujer, habiendo durante su carrera resultado excelente interpretando tanto papeles de comedia de media hora como asesinos en serie y psicópatas varios en pantalla grande y pequeña. A su lado están el joven abogado de ciudad intentando hacerse un nombre con este caso de pueblo paleto en Carolina del Sur, la joven fiscal del lugar intentando hacerse un nombre para salir de ese mismo pueblo paleto en Carolina del Sur, y varios otros residentes de la localidad, con diversos grados de incompetencia en sus cometidos profesionales, debido a generaciones de consanguineidad. Socarrona y tontuela, la apreciarán mejor los aficionados a cosas como 'The jinx' o 'Making a murderer', aunque por el lógico respeto, el caso no tenga nada que ver.

domingo, 5 de marzo de 2017

Feud

fxnetworks.com/shows/feud
-Estreno: 5 de marzo de 2017, FX.
-Drama, 50 minutos, 1 temporada, 8 episodios.
-Segunda temporada en marzo de 2018.

-'Feud' (que significa "discordia, enemistad, disputa" de largo recorrido) es una nueva "anthology series", estilo de ficción en el que se ha especializado Ryan Murphy, el creador de 'American horror story' y 'American crime story' (supongo que esta vez no ha usado el "American" porque la segunda temporada tratará un tema británico), y en ella se habla de famosas enemistades entre personajes públicos, como por ejemplo, en la primera tanda las actrices Bette Davis y Joan Crawford, y en la segunda el príncipe Carlos de Inglaterra y su esposa Lady Di Spencer, que se estrenará en 2018. La primera "anthology" es una miniserie estupenda, cuyo mayor logro no es solo el evocar a dos de las grandes actrices de su época, sino hacerlo usando a dos de las grandes de ahora, en concreto Susan Sarandon y Jessica Lange, cuyos laureles siguen reverdeciendo en la sesentena tras haberse convertido en la musa de Murphy en los últimos años. Y precisamente la edad en una profesión que no perdona es uno de los temas principales de la temporada. La acción se sitúa durante el rodaje de '¿Qué fue de Baby Jane?' en 1962, una película en la que ambas actrices aceptaron participar juntas por primera vez en sus carreras, a pesar de sus rencillas desde décadas atrás, debido a que, teniendo 52 y 58 años ya, cada vez les resultaba más difícil conseguir el tipo de papeles rompedores de taquillas a los que estaban acostumbradas. Así, el primer hilo conductor de la trama es la historia del difícil rodaje, y sobre todo de cómo los productores y el director, Robert Aldrich, explotaron el morbo y aguijonaban a las dos oscarizadas intérpretes para que produjeran lo que hoy llamaríamos "zascas" continuos en la prensa del ramo durante la filmación. Huelga decir que Lange y Sarandon están superlativas, pero también rayan a gran altura, como solía pasar en el buen Hollywood, los secundarios Alfred Molina como Aldrich, Stanley Tucci como Jack L Warner de la Warner y Judy Davis como la zorrona columnista Hedda Hopper. Entre los trapos sucios del divismo millonario salen a relucir cosas como los celos femeninos, la explotación masculina de sus mujeres estrella y la presión de vivir en el ojo público y ser a la vez perfecta, entretenida y con un calculado zarpazo de garra afilada cuando fuera necesario. La serie se completa con unos títulos de crédito hitchcockianos muy a lo Saul Bass, prometiendo ya desde el inicio guerras mentales e instintos primarios. Y como postre, el saber que seguramente tanto Sarandon como Lange se disputarán los principales premios de interpretación de la temporada, debido a esta serie, para alargar más aún el tema y meterlo incluso en el mundo real.

Making history

http://www.fox.com/making-history
-Estreno: 5 de marzo de 2017, Fox.
-Comedia, 21 minutos.

-Una de las señales de que un tema está de moda es si se ha estrenado ya alguna telecomedia o parodia serializada al respecto. Este es el caso de los viajes en el tiempo, subgénero que ha concentrado hasta cuatro series diferentes en un año (y eso solo en Estados Unidos), a las que se añade esta comedia. En ella, lo cómico comienza por que la "máquina" usada no es más que una gran bolsa de deporte del tamaño de dos personas, y continúa por el hecho de que su dueño y usuario la utiliza para ir a los días justo anteriores a la revolución americana contra los británicos, a beber en las tabernas, a disfrazarse con tricornio... y a ligarse a quien luego resulta ser la hija, remangada y protofeminista, de uno de los principales rebeldes, Paul Revere, que de resultas del idilio se despista de la política, causando que en el futuro de 2016 los sucesores de la nueva línea temporal sirvan fish and chips en los comedores de la universidad y los Starbucks ofrezcan té en lugar de café. El causante de todo esto es un profe de informática un tanto torpón que ahora recurre a uno de los gafapastas del campus, experto en Historia, para ayudarle a desfacer el entuerto. Y lógicamente, lo único que conseguirán será enredarlo más. En contra de los problemas ceñudos y moralistas que a menudo atenazan a las series dramáticas sobre viajes en el tiempo, aquí el ambiente es mucho más relajado, con abundancia de chistes sobre lo mal que huele todo, la broma de la cerveza que es pis y las tácticas de ligoteo del primer profe, consistentes en cantarle a su amada canciones de Céline Dion y decirle frases de comedias románticas del siglo XX. En episodios siguientes se va a parar al Chicago de Al Capone y a otros lugares del (limitado) pasado estadounidense (todas estas series se repiten mucho en ese sentido), y es de esas en que cuanto menos uses el cerebro más te divertirás.

The arrangement

eonline.com/uk/shows/the_arrangement
-Estreno: 5 de marzo de 2017, E!
-Drama, 45 minutos, 1 temporada, 10 episodios.

-Ella es una camarera que aspira al estrellato, pasando pacientemente por casting tras casting, mientras su novio, músico de poca monta, le pone los cuernos. Él es el actor más famoso del momento, con estrella nueva en el Paseo de la Fama, y además es miembro de una secta llamada Institute of the Higher Mind. Si quien lea esto puede pensar en una pareja real que se ajuste a esta descripción, pues que sepa que los productores de esta serie juran y perjuran que nooo, que en absoluto son ellos. 'The arrangement' es una serie sobre alfombras rojas y cotilleo entre bambalinas hecha por un canal dedicado a las alfombras rojas y al cotilleo entre bambalinas. Y también trata de una oferta que cualquier persona sensata debería rechazar, pero que una joven, a la que se le empiezan a pasar las oportunidades de conseguir su sueño, se toma como un tren que no volverá a atravesar su estación. ¿Y si fuera de verdad posible ser la heroína de la pantalla y la mitad de la nueva Brangelina fuera de ella? No tiene un mal comienzo, pero enseguida se empieza a notar el cuidado en no pisar los callos que no se deben pisar, o sea, de ofrecer escándalo, pero controladito, que luego se te retiran los sponsors.

Time after time

abc.go.com/shows/time-after-time
-Estreno: 5 de marzo de 2017, ABC.
-Drama, 42 minutos.

-En 2013, Kevin Williamson (todavía conocido sobre todo por ser el creador de la saga de terror 'Scream') creó 'The following', una serie sobre una secta de asesinos múltiples nacida de las obras de Edgar Allan Poe. Aquella serie trataba mucho menos sobre Poe que sobre sangre y vísceras, y fue perdiendo interés a marchas forzadas. Ahora es HG Wells quien inspira esta serie, basada en el dúo libro-película que crearon el escritor Karl Alexander y el director Nicholas Meyer en 1979, en colaboración a cuatro manos. En las tres obras, la trama se plantea la posibilidad de que Wells, el escritor británico que escribió 'The time machine' en 1895 realmente tuviera una máquina del tiempo escondida en el sótano... y que Jack el Destripador se la roba, y que los dos empiezan a perseguirse y a huir por el futuro. En la novela y la película el futuro es San Francisco en 1979, pero ahora es Nueva York en 2017, y en los tres casos los viajeros espaciotemporales pasan por un breve periodo de adaptación más o menos cómica a toda la tecnología nueva que no conocen, antes de que empiecen las carreras y las damiselas en peligro. Porque claro, con las mujeres tan liberadas que hay ahora, y en una ciudad tan grande y con tanta gente pasando de todo, Jack está a sus anchas para dar rienda suelta a sus impulsos asesinos. Es una pena, sin embargo, que a ambos personajes les hagan afeitarse y cambiarse de ropa muy pronto, en lugar de jugar un rato con el chiste de que hoy en día sus bigotes con guías y chalecos decimonónicos serían alabados como ejemplos acabados de hipster urbanita en la Gran Manzana. Es una historia que como historia corta, para novela o película, funciona mientras te dejes llevar, e incluso puede resultar emocionante, pero alargado a serie se hace muy repetitiva, aparte de las consabidas paradojas temporales.

Chicago justice

nbc.com/chicago-justice
-Estreno: 5 de marzo de 2017, NBC.
-Drama, 42 minutos.

-2012: 'Chicago fire'. 2014: 'Chicago PD'. 2015: 'Chicago Med'. 2017: 'Chicago justice'. Cuando se estrenó la segunda de estas series, bromeé diciendo que algún día todas las series de la NBC ocurrirían en el mismo universo de ficción, y aquella chanza cada vez se va haciendo realidad más y más. Las cuatro series hermanas ocurren a la vez en el mismo espacio-tiempo, y con mucha frecuencia los personajes de una aparecen en las otras, mezclando bomberos, policías, doctores, enfermeros y ahora abogados y fiscales. Tanto es así que el hermano pequeño se presentó en sociedad en un "crossover" de dos horas de duración cuyo primer tercio es oficialmente el episodio 5x15 de 'Fire', el segundo el 4x16 de 'PD' y el tercero el estreno de 'Justice', con personajes de 'Med' apareciendo por entre medias. La trama, como puede imaginarse, se inicia con un incendio, concretamente en un edificio medio abandonado donde resulta que se juntaba gente a hacer fiestas más o menos ilegales. La catástrofe resultante obliga a intervenir sucesivamente a los elementos de seguridad, médicos, policiales y judiciales de la ciudad para aclarar el caso, con total probidad y profesionalismo. Si los tres hermanos mayores ya eran de por sí una versión pulida y producida en cadena de sus respectivos subgéneros, 'Justice' lo es aún más, ya que esta última resulta en casi todo un clon de 'Law and order', una franquicia anterior que durante casi ya tres décadas, cinco spin-offs y más de mil episodios en total, lleva desde 1990 produciendo caso tras caso de la semana, a menudo basados en sucesos reales, eficientemente resueltos. Además, sin ningún disimulo, el protagonista de 'Justice', llamado Peter Stone, es hijo de uno de los principales personajes del 'Ley y orden' original, y hay varios secundarios que retoman sus papeles con el mismo nombre y personaje de hace años, lo cual significa que todo está concebido para ocurrir en el mismo universo ficticio, solo que ahora en Chicago en lugar de Nueva York. Es toda una maquinaria perfectamente engrasada, sin sorpresas, que produce comida fácilmente digerible del sabor exacto que esperas recibir.

lunes, 27 de febrero de 2017

Taken

nbc.com/taken
-Estreno: 27 de febrero de 2017, NBC.
-Drama, 42 minutos.

-Si te gustó ver al norirlandés Liam Neeson matar y mutilar a malos malosos, maltratadores y secuestradores, en la trilogía 'Taken', ¿te gustaría ver a otro norirlandés, el que hace de Rollo en 'Vikingos', hacer lo mismo en plan precuela televisiva? Esto es básicamente a lo que se reduce esta serie, que se engancha a una saga de películas ya de por sí bastante reductiva, que se basaba casi únicamente en el machote rugoso de Neeson y en la producción de acción "eurotrash" de Luc Besson. En esta serie, al personaje de Bryan Mills, aún en la fase inicial de su carrera como operativo de campo todoterreno para la CIA, le matan a la hermana (en el futuro serán su esposa y su hija quienes sufran las iras de diversos esbirros) y en vez de operar mayormente solo está rodeado de un equipo que a veces le estorba en su cometido de matamalos porque hay reglas que seguir y blablabla y otras le ayuda con cacharritos de última tecnología (la primera peli era de 2008, pero esto, a pesar de ser una precuela en principio décadas anterior, está situada en la actualidad). Entre los componentes del equipo está Jennifer Beals, que nunca dejará de ser la chica de 'Flashdance', incluso entrada ya la cincuentena, y aquí destinada a ser jefa de gafas de persona seria y profesional. Y nada, que hoy en día la televisión, incluidas las cada vez más en declive "majors" en abierto, ha adquirido un poderío de producción tan potente que son capaces de marcarse secuencias de acción tan curradas como las de una película de una o dos décadas antes, así que quien venga a eso se verá satisfecho, y quien venga a algo más, pues seguramente no. Y eso incluye a las fans de Clive Standen, que aquí no van a encontrarle lucir ni greñas, ni barbas, ni tatuajes, ni musculitos. Lo que hacen unas pelambreras, una aguja y un par de litros de tinta, oiga.

When we rise

abc.go.com/shows/when-we-rise
-Estreno: 27 de febrero de 2017, ABC.
-Drama, 4 episodios, 83 minutos cada uno.
-Miniserie

-Comentario extendido de esta serie, aquí: http://www.zendalibros.com/when-we-rise-una-lucha-varias-peleas/

viernes, 24 de febrero de 2017

Patriot

https://www.amazon.com/Patriot/dp/B017APUY62
-Estreno: 24 de febrero de 2017, Amazon.
-Drama, 57 minutos, 1 temporada, 10 episodios.

-Si alguien pudiera imaginarse una mezcla de 'Fargo', 'The Americans' y 'Mr Robot', quizá podría acercarse a lo que es esta serie. Tiene una parte de espías, en la que John, un agente estadounidense que aún está pasando por un periodo de estrés postraumático tras un fracaso anterior, se ve envuelto en un nuevo e importante caso, para intentar evitar que Irán consiga armas nucleares. A instancias de su padre (y jefe en la agencia), interpretado por Terry O'Quinn, John sale de su escondite en Amsterdam, donde pasaba los días fumao y componiendo canciones folk con honestas letras de cantautor de tugurio que revelan demasiados secretos de sus misiones, y esta es la parte donde empieza a entrar el "tono Coen" de la serie: una historia que en otras manos resultaría bastante seria, negra y circunspecta, aquí se convierte en una sucesión de excentricidades y peculiaridades que a veces maravillan y a veces se pasan de rosca. El primer episodio es una guía bastante fiable para los siguientes, y en él vemos, por ejemplo, las tribulaciones que tiene que pasar John para recuperar una bolsa con un buen montón de euros que le han robado en Luxemburgo unos brasileños que saben artes marciales, todo ello tras casi haber matado sin miramientos a un rival por el empleo civil en fontanería industrial que le sirve de tapadera. En 'Fargo', tanto la película como la serie, el hecho de que sus tramas a menudo se toman tangentes de humor negro no significa que no se tomen en serio las escenas de violencia, y eso ocurre aquí también. John (interpretado con triste economía de gestos por el australiano Michael Dorman) pasa el tiempo con pinta de tener, más que nada, ganas principalmente de que lo dejen volver con su esposa a meterse un mes en la cama, pero cuando las situaciones se complican no duda en empujar, clavar, golpear o romper a quien sea y lo que sea con medida violencia y precisión de profesional. Y así va progresando la historia durante diez episodios en busca de bolsas, bombas, agentes de varios bandos y clérigos musulmanes, aunque tomándose frecuentes desvíos en la trama y presentando galería tras galería de personajes extravagantes o poco convencionales. Creada por Steven Conrad, el guionista de 'La vida secreta de Walter Mitty', es una de esas propuestas para los buscadores de algo diferente.

jueves, 23 de febrero de 2017

Sun Records

cmt.com/shows/sun-records
-Estreno: 23 de febrero de 2017, CMT.
-Drama, 40 minutos.

-El 4 de diciembre de 1956, en los estudios Sun Records de Memphis, se juntaron a tocar en una improvisada "jam session" Elvis Presley, Johnny Cash, Jerry Lee Lewis y Carl Perkins. A pesar de que Lewis aún no había publicado ningún disco con Sun y Presley tenía solo 21 años, la prensa local inmediatamente bautizó el acontecimiento como "The Million Dollar Quartet". Sin embargo, aparte de esta noticia, no volvió a saberse de ese día hasta que se encontraron y publicaron parte de las grabaciones (una veintena de canciones) en 1981, cuando Elvis ya había muerto. De aquel suceso se hizo un musical en 2006, y de ese musical nace ahora esta miniserie emitida por CMT (Country Music Television). La serie viene a ser una colección de biopics sobre los primeros años de los músicos ya citados y alguno más, como por ejemplo Eddy Arnold o Ike Turner (el que pegaba a su esposa Tina). También de importancia son los productores de la época, que eran algo más que simples recaudadores de talento ajeno. Sin embargo, comenzamos tan temprano la historia (1950), que todas estas futuras luminarias del rock, el country, el blues y el soul van a tardar bastante en conocerse entre sí e incluso en producir música en serio. Elvis es un adolescente que canturrea 'Are you lonesome tonight' mientra suena por la radio y ya "lleva demasiada grasa en el pelo", según su padrastro, Johnny se pelea con su padre por lo poco que producen sus pobres tierras de paleto sureño, y Jerry Lee es un culo inquieto que vuelve locos a todos con su eléctrica energía. La serie no es especialmente escandalosa, sobre todo comparada con lo que se puede sacar de los años 70, ni tampoco particularmente enjoyada para ser carne de premios, como otras producciones recientes que se han llevado Oscars: está hecha por un canal musical, y por lo tanto rinde pleitesía más que busca polémica. Se disfrutará más cuanto más se sepa de la música que aquel tiempo (quien no sepa quién es Sam Phillips es como no saber quién es Yoda en el terreno de otro tipo de frikismos), pero aún así el viaje se hace ameno en medio de voces añoradas y cacharros eléctricos de pionero.